2015: El año del cambio

2015: El año del cambio

Objetivo

En todas las actividades concurre una motivación; racional o instintiva. En la confección de esta bitácora participan ambas; racional, porque con ella pretendo contribuir en el desarrollo de un modelo socioeconómico que esté a la altura de lo que creemos somos: instintiva, porque ante la reacción con la que de forma inconsciente repulsamos una situación dañosa, el que estamos padeciendo, sin que tenga que ser justificado, justifica nuestra opugnación. Espero que a través de los artículos que en esta bitácora pretendo adjuntar nos sea dable alcanzar tanto aquel objetivo, como hacer que lo que soportamos en nuestro inconsciente sea lo suficientemente fuerte como para que su incidencia nos lleva a actuar de forma consciente.

Del proceso dialéctico

Del proceso dialécticoPostado por degregorio lun, noviembre 02, 2015 18:54:38
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DE LA DIALÉCTICA DEL PROCESO DIALÉCTICO

Después de haber leído el artículo “Maneras de pensar. Estructuralismo y dialéctica ante la cuestión catalana”, en el que se nos dice: “Cuando realidades dialécticas, que merecen una antítesis para llegar a una síntesis de superación, las analizamos sin salir de su estructura” es necesario indagar sobre la virtualidad de su vigencia a través de establecimiento de una “Tesis: lo que hay, el punto de partida: el nacionalismo, cualquier nacionalismo, todo nacionalismo. De una Antítesis: acabar con los poderes fácticos que administran los territorios, fronteras figuradas, políticas, fiscales, tributarias, etcétera. Y finalmente de una Síntesis: la aldea global”; y después de haber meditado más que un tanto en lo que como síntesis en este artículo se expresa, considero que estando de acuerdo con el desenlace que como recapitulación en la misma se contempla, es preciso analizar (aunque sólo sea para evidenciar la arbitrariedad que en el ámbito de lo temporal concurre en su vigencia), los antecedentes que como consecuentes conformaron la propia validez de ésta . Y es que como manifesté en el artículo “Yo he tratado de ser yo. A pesar de lo que intentaron los demás” , para llegar a ser lo que ha sido, esta tesis se ha venido utilizando como un hecho que más allá de cualquiera que fueren los análisis que de la misma se pudieran derivar, con ella se está determinando la vigencia de lo que como un hecho consumado, tenemos que asumir. Un hecho consumado en el que no se está teniendo en cuenta que si Cataluña hoy es rica, lo es, porque los “señoritos” de Andalucía y Extremadura, para mantener sometidos a los jornaleros con salarios de miseria, como tesis, transfirieron sus recursos a otras regiones de España; tesis de la que se derivó por una parte, un consecuente que como síntesis se plasmó en una emigración masiva que junto con los capitales transferidos formaron una parte substancial de lo que Cataluña es hoy en día. Dicho lo cual y asumiendo esta secuencia como algo incuestionable, lo que actualmente nos vienen a posar la existencia de esta síntesis es que la realidad en ella subyace no es ni más ni menos que los subjetivismos que acompañan a los nacionalismos. La subjetividad con la que se asumen las diferencias. Es lo que ocurre cuando el poseedor de las riquezas (sin tener en cuenta la naturaleza de los factores en los que éstas se gestaron) se niega a compartir con los que teniendo menos tuvieron que contribuir a los rendimientos que con aquellos factores se obtuvieron. Y para ello es necesario justificar y validar este posicionamiento a través de la conformación de una nación. Es lo que está ocurriendo en Europa a tenor de unas estructuras nacionales, que si pretendidamente deberían conformar una unión, como consecuencia de las diferencias estructurales que concurren entre sus miembros y la inexistencia de una ordenación fiscal que en cierta forma las regulen, como tesis, y síntesis hace uso de una antítesis que atenta sobre la validez de la dialéctica que ha sido utilizada.

Una vez expresado lo que a mi entender ocurre en este desarrollo, hay algo que en función de la falta de verdadera dialéctica con la que esta situación es abordada, estoy totalmente de acuerdo. Se trata de lo que ha sido señalado como antítesis. Se trata de la necesidad de “acabar con los poderes fácticos que administran los territorios, fronteras figuradas, políticas, fiscales, tributarias, etcétera”. Se trata de involucrarnos en un proceso en el que eliminando las fronteras religiosas, lingüística de partidos y de clases, “finalmente lleguemos alcanzar como Síntesis una aldea global”





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