2015: El año del cambio

2015: El año del cambio

Objetivo

En todas las actividades concurre una motivación; racional o instintiva. En la confección de esta bitácora participan ambas; racional, porque con ella pretendo contribuir en el desarrollo de un modelo socioeconómico que esté a la altura de lo que creemos somos: instintiva, porque ante la reacción con la que de forma inconsciente repulsamos una situación dañosa, el que estamos padeciendo, sin que tenga que ser justificado, justifica nuestra opugnación. Espero que a través de los artículos que en esta bitácora pretendo adjuntar nos sea dable alcanzar tanto aquel objetivo, como hacer que lo que soportamos en nuestro inconsciente sea lo suficientemente fuerte como para que su incidencia nos lleva a actuar de forma consciente.

Intentando entendernos

Intentando entendernosPostado por degregorio vie, junio 17, 2016 10:58:23
........................... 2015+1 El año del cambio .............

Después de haber leído el artículo de Pedro Montes “Una nueva posición sobre la salida del euro” en el cual se afirma que la UE y el euro son irreformables y a la vista de las numerosas opiniones que defienden lo contrario, considero procedente sacar a la palestra las razones por las que a mi entender esa irreformabilidad es evidente.

Para que una unión pueda llevarse a cabo debe existir (o al menos, tratar de que exista) una homogeneización entre sus distintas partes. Culturales, lingüísticas, religiosas, históricas y sobre todo, económicas. Unos requisitos que sólo pueden materializarse a través de una voluntad que ha de ser superior a las identidades y a la forja de intereses que han caracterizado a Europa a lo largo de los años.

Dejando para más adelante las connotaciones que se suelen derivar de las diferencias económicas (por conllevar éstas ciertos rasgos que difieren de las que se derivan de nuestra convivencia, podemos observar que a través de lo que debería ser, por ejemplo, la cultura, nos encontramos con un antecedente que al igual que ocurre con las lenguas y la historia, es un factor de diferenciación. Un antecedente que como consecuencia de su consecuente establece una identificación colectiva que se manifiesta como un nacionalismo que demanda (en la defensa de esa identificación), materializarse como Estado.

¡Qué diferencia tan espantosa existe entre lo que es estrictamente la observación de las distintas culturas que han enriquecido nuestro patrimonio histórico, y la subjetividad con la que nos arrogamos una pertenencia que para bien o para mal perteneció a nuestros antepasados! Las diferencias aparecen cuando personificamos nuestra adscripción a lo que entendemos puede ser poseído; cuando identificándonos con una forma de expresarnos hacemos que las lenguas nos confinen; cuando más que una forma de entendernos constituyen un elemento de diferenciación. Alemania se pudo unificar (con independencia de los diferentes factores económicos que intervinieron en esta unificación), porque las dos partes que se encontraron separadas, sin necesidad de tener que asumirlos como una consecución, poseían los mismos rasgos que durante siglos compartieron. En consecuencia, para poder unificar Europa, antes de establecer una estructura económica que por las diferencias que concurren entre los países que la forman constituyen un factor añadido y una vez superadas las diferencias religiosas, al menos hay que tratar de conformar una cultura y una lengua común que por ser compartida no podría ser contemplada como una conquista. Una cultura y una lengua que nos lleven a superar las divergencias con las que nos gravaron las religiones y la historia. Una concienciación que no conocen los dirigentes que están gobernándonos y que por tanto le impiden que las decisiones económicas que hayan de tomar contribuyan a que pueda forjarse una unificación.

Con independencia de sus propios y subjetivos logros, como factor determinante en el desarrollo de la sociedad ¿cual ha sido la contribución de los capitales en la conformación de Europa, teniendo en cuenta las disparidades existentes entre los procesos productivos de los países que la forjan? ¿Qué unión es posible alcanzar cuando sus intereses han generado una acumulación con la que han endeudado a aquellos miembros de la misma que por dichas diferencias no pudieron competir con la adquisición de aquellos logros? ¿Y qué es lo que ha ocurrido cuando como consecuencia de unas deudas contraídas por el sector privado, en la defensa de los intereses de parte han sido transmutadas como públicas? ¿Es quizás esta la forma de poder entendernos tanto dentro de un país como en su relación con el conjunto? ¿Cual es el espíritu que reina en esta unión cuando un besuconamente falso personaje como Junker promovió en su propio país la creación (al igual que hizo el Reino Unido e Irlanda, entre otros), unos centros de acogida fiscal y lavado, en perjuicio de la fiscalidad y las finanzas que deberían recaudar y respaldar las economías del resto de sus miembros?

A mi entender (y es por esto por lo que considero que lo que haya de ser hecho no se puede materializar a través de una supuesta democracia representativa, que por serlo conlleva unas connotaciones subjetivas), para lograr conformar un espacio en el que estando todos no hayamos excluido a nadie, hemos de permitir que sean los ciudadanos los que manifiesten sus opiniones, sus deseos y sus impugnaciones sin que al hacerlo haya participado éste como un ente que estuviera haciendo uso de un proceso subjetivo. Que lo que hubiera de tener validez en estos centros fuera una objetividad que habría tenido que ser decantada a través de una ponderación, de un contraste e incluso de una resignación alcanzada en función de su menor pujanza, que tendría que pasar por posteriores cribas siguiendo el mismo proceso que anteriormente se ha descrito. Un proceso y unas cribas que podrían incluso llegar a cuestionar su propia validez; y como corolario, decantarse como la imposibilidad de su continuación. Pero esta circunstancia, a la vista de los resultados que hasta ahora hemos alcanzado, conllevaría a su vez la tesitura de cual tendría que ser la alternativa que para reemplazarla se hubiera de seguir. Un compendio de decisiones y posibilidades que constituyendo lo que debería ser una verdadera democracia podemos hogaño lograrlo a través de la informática.



  • Comentarios(0)//degregorio.unaeconomiasocial.es/#post62