2015: El año del cambio

2015: El año del cambio

Objetivo

En todas las actividades concurre una motivación; racional o instintiva. En la confección de esta bitácora participan ambas; racional, porque con ella pretendo contribuir en el desarrollo de un modelo socioeconómico que esté a la altura de lo que creemos somos: instintiva, porque ante la reacción con la que de forma inconsciente repulsamos una situación dañosa, el que estamos padeciendo, sin que tenga que ser justificado, justifica nuestra opugnación. Espero que a través de los artículos que en esta bitácora pretendo adjuntar nos sea dable alcanzar tanto aquel objetivo, como hacer que lo que soportamos en nuestro inconsciente sea lo suficientemente fuerte como para que su incidencia nos lleva a actuar de forma consciente.

El silencio del cordero

El silencio del corderoPostado por degregorio lun, julio 25, 2016 12:28:14


.................. 2015+1 El año del cambio........

EL SILENCIO DEL CORDERO

Después de haber leído el acusador artículo de Carlos Soledad “Ingeniería del control social” tengo que preguntarme ¿qué es lo que somos y cómo hemos permitido que hayamos caído tan bajo?

Como introducción a éste transcribo los dos primeros párrafos de dicho artículo. Dicen lo siguiente:

“A finales del siglo pasado se desarrolló un debate sobre las estrategias de control social que se establecerían en el siglo XXI. Para sintetizarlo se acudió a las novelas de referencia de George Orwell “1984” y Aldous Huxley “Un mundo feliz”. Orwell previó la llegada de sofisticados medios tecnológicos que se utilizarían para vigilar y reprimir a las poblaciones -cámaras, armas sintéticas, biológicas, drones-. Por su parte Huxley señaló que no harían falta estos dispositivos ya que las poblaciones se “desconectarían” de la realidad mediante la tecnología y el consumismo -espectáculo, televisión, videojuegos o Internet- mientras la catástrofe ocurriría a su lado (goo.gl/wStxRw).”

“Ambos tuvieron razón, todo depende del origen social y de dónde nos encontremos situados dentro del sistema-mundo. En los países centrales del capital, a las sociedades se les adormece principalmente con el uso de la realidad virtual. Pueden ver por sus pantallas cómo miles de personas mueren en el Mediterráneo y quedarse tranquilos porque la Cruz Roja, ACNUR o la Agencia Frontex “ya se están encargando de la situación”. Apagan sus aparatos y a cenar. Otros muchos, después de décadas de propaganda, lo de rescatar a refugiados ni les viene ni les va.”

Después de haber leído estos dos párrafos (si te puedo sugerir que hagas el esfuerzo de recapitular), tú, el que está leyendo, ¿tú piensas que eres un hombre libre? Y si haciendo este esfuerzo llegas a colegir que no lo eres, ¿por qué no profundizas un poquito más y en un derroche neuronal consigues allegar que si no lo eres es porque en ti ese derroche nunca tuvo lugar? ¿Te duele que te digan que el cien por cien de tus actividades reflejen un comportamiento exclusivamente vivencial y no te punza que las vivencias que constituyen tanto tu existencia como tu devenir las hayas dejado en manos de otros, que a tenor de sus propios intereses te están utilizando? ¿Qué es lo que se puede esperar de una sociedad que habiendo postergado el permanente uso de su capacidad de ponderar, aceptar o rechazar las situaciones en las que se pueda encontrar continuamente recurra a la socorrida solución de “No hay alternativa” ? ¿En su pasotismo no es capaz de asumir que esta manera de actuar le ha sido impregnada a través de una abducción por parte del Capitalismo (y en su desarrollo, los Estados, los Gobiernos y hasta las Iglesias)? Haciendo uso de tu capacidad intelectiva ¿conoces algún Estado en el que se defienda por igual los intereses de sus ciudadanos? ¿De algún gobierno que en el uso de la representatividad que estúpidamente le has conferido no te utilice y no te mienta? ¿Y de alguna Iglesia (aunque aquí tienes que hacer algunas excepciones promovidas por nuestra rara facultad de -a pesar de lo que se contempla como consuetudinario., llegar a salvarte y a salvarnos), que más allá del ejercicio de la espiritualidad no esté profundamente vinculada con el Poder y las Riquezas?

Tú que estás leyendo estas líneas (y yo que las estoy escribiendo), tenemos lo que nos merecemos. Aunque al menos yo, con mi denuncia, no solo estoy demostrando ser consciente de ello, sino incluso tratando de que tú también lo estés. Y con ello, concienciándote de que te conciencies de una realidad que te ha robado el ser y el estar; que para rescatar el secuestro de tu propia identidad tienes que hacer uso de la única facultad que a través de su ejercicio te dice lo que somos y te revela cual es el estar que para conseguirlo tienes que adoptar: la utilización de tu capacidad intelectiva. No dar por bueno lo que continuamente están tratando de inculcarte. Y al concienciarte de que estás siendo utilizados, establecer una metodología que no solo llegue a contrarrestarlo, sino y sobre todo a forjar los parámetros con los que tanto económica como socialmente tienes que desarrollarte.

Como podrás ver, al dirigirme a ti (a pesar de que este objetivo sea asumido por otros), estoy utilizando el pronombre personal en singular y en segunda persona. Y lo hago porque trato de evitar aquello de que “Pueden ver por sus pantallas cómo miles de personas mueren en el Mediterráneo y quedarse tranquilos porque la Cruz Roja, ACNUR o la Agencia Frontex “ya se están encargando de la situación”. ¿Más allá de lo que pueda ocurrir en el Mediterráneo como consecuencia de las canalladas que se cometen en esta sociedad, si consideras que además en esta sociedad existe un problema que a ti te está afectando, como puede adoptar el silencio del cordero? ¿Te consideras un cordero?¿Has llegado a columbrar que una manera de actuar en la que no se está utilizando aquello que supuestamente nos tendría que estar diferenciando de los que sólo emiten balidos (que es una forma de no decir nada y actuar en función de esta carencia en concordancia con la naturaleza de dicha emisión) es aprovechada por aquéllos que a través de la superación de su instinto gregario se han separado del hato? Y si esta capacidad de superarse existe ¿por qué sigues actuando de una forma maquinal? ¿No te han convertido en un cordero (a pesar de creer que no estás inserto en un hato), cuando vas va por la calle persiguiendo pokemons? ¿No han conseguido establecer el imperio del silencio cuando a través de la gratuidad con la que estás permanentemente llenando tus vacíos se han hecho tan extensivas las comunicaciones que en función de su naturaleza y a tenor del reparo con el que son asumidas ya nadie les presta atención a lo que se tenga que decir? ¿No estás solo, cuando tratando de integrarte, como ser eminentemente gregario, has tenido que buscar más allá del contacto personal el tipo de relación con el que socialmente tienes que desenvolverte? ¿Has observado que el objetivo es que no pienses para que al estar otros pensando por ti, lo que ellos piensen sea lo que tu tengas que pensar? ¿Tú crees que es asumible que como un ser dotado de una capacidad intelectiva, en su culposa desgana de esforzarse en ejercerla puedan prosperar los que te están utilizando?

Actúas como un cordero (o quizás aún peor, como un cómplice de lo que está ocurriendo), cuando después de una saga de corrupciones que parece ser el “modus operandi” de la democracia representativa, vuelves a contribuir a que los corruptos nos sigan representando. Cuando sin hacer un análisis objetivo de las medias verdades (cuando no mentiras encubiertas) deglutes lo que te presentan unos medios de comunicación y unos supuestos periodistas que son tan solo correveidiles del Poder, te estas comportando como un ser que como los corderos necesitan cuatro estómagos para digerir el pienso que le han facilitado. Lo cual me lleva a recordar un artículo que publiqué ya hace varios años y que se titulaba “Coma pienso y no piense.” Cuando en tu inveterada costumbre de que sean otros los que te solucionen tus problemas sigues dando por bueno los razonamientos que te argumentan los economistas enganchados en la noria, según los cuales debido a un descenso de la natalidad que pone en peligro las pensiones del futuro, tú, que eres el que tienes que forjar lo que haya de ser ese futuro, tienes que formalizar un fondo que te las asegure. Como si a pesar del incremento de una productividad que se refleja en el del PIB no nos estuviera éste demostrando que como consecuencia de la eficiencia y el incremento de los beneficios que este modelo busca a través de la competitividad, en ese futuro no existirían suficientes bienes con los que subvenir (a menos que éstos fueran acaparados por los que nos utilizan), a los que, a pesar de aquel descenso demográfico, siendo menores las demandas por un puesto de trabajo no habrían podido cotizar a la Seguridad Social. Cuando la Deuda Privada pasa a ser Deuda Pública y los agraciados desahucian a los que se endeudaron en función de unas ofertas que se materializaron debido a la creación de una ingeniería financiera en la que, en la busca de unos beneficios ajenos al proceso productivo, el valor real de aquello que se había acreditado no se correspondía con la naturaleza de unas acreditaciones que al estar fundamentadas en la creación de unos valores virtuales sólo tenían un valor nominal. Unas acreditaciones virtuales que tienen que se abonadas con valores reales. Cuando al mismo tiempo que esos beneficios, tienes que marcharte al extranjero para buscar en un proceso productivo externo lo que sus beneficiarios, para ocultarlo al Sistema Tributario no consideraran procedente mantener en el lugar en el que se gestaron.

Cuando veo una señora que apoyada en la valla con la que implícitamente se están justificando los por qué de una existencia que la llevó a, en compañía de su perrita, a esperar la comitiva al objeto de tener la ocasión de saludar al presidente; cuando recuerdo cómo un corpulento policía, con su fusil terciado a modo de ariete, arremetía contra un grupo de ancianos que estaban observando el desarrollo de una manifestación, colijo que en este país hay muchos lobos porque son incontables los corderos. Lo que ocurre es que esta cognición no me impide columbrar que cuando los corderos derriban violentamente las cercas del aprisco en el que se encuentran confinados, en función de la naturaleza de un proceso en el que no ha participado el raciocinio, indefectiblemente vuelven a encontrarse encerrados en otra majada. Es el destino de los que o bien sólo emiten balidos, o mal, de los que tratan de darles a estos una identidad a través de trompazos.

Y sin embargo, algo es posible hacer. Sólo tenemos que dejar de ser corderos y haciendo el esfuerzo de utilizar nuestra capacidad de razonar, asumiendo, ponderando y decantando en una permanente síntesis las razones que puedan tener los demás ,llegar a consensos que nos sirvan para oponernos de una manera firme a los que nos están utilizando.

Termino este artículo con dos bellas frases utilizadas por Germán Santiago y Belén Quejigo en su artículo “Evitar la Estupidez”

La primera dice:

“No hay que leer a Platón, ya lo sabían los bomberos que quemaban libros en Fahrenheit 451, porque Platón habla de la igualdad, la justicia, el pensamiento y la más bella de todas las formas políticas.”

La segunda:

El pensamiento no es natural, el pensamiento se construye, y con él nace un mundo alterno al que quieren hacernos ver.



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